La cantante María Berasarte, conocida como la voz desnuda, cobra presencia en el escenario junto a los coreógrafos y bailarines Iratxe Ansa e Igor Bacovich, en una pieza de belleza arrebatadora.
Despojada de todo elemento escenográfico superfluo, sólo la voz y el movimiento se exponen ante el público envueltos por la música sublime del maestro Pepe Ribero en su trabajo Delirio.
El diseño de luces de Nicolas Fischtel pone el foco con discreción potenciando los momentos subyugantes que suceden ante los ojos del espectador.








