Esta brillante coreografía diseñada por Iratxe Ansa e Igor Bacovich para el Ballettschule Theatre Basel (Suiza) se sirve del ímpetu y la energía de sus jóvenes bailarines para materializar una pieza donde prima la alegría.
La rítmica música de Wim Mertens alienta el viaje y los movimientos del conjunto, que factura un espectáculo vibrante y chispeante.








